Córcega forma parte de Francia y del espacio Schengen. Un viaje desde el continente es un trayecto interior: no hay que enseñar el pasaporte en ninguna frontera ni hacer trámites de aduana. Eso sí, las compañías aéreas y marítimas comprueban la identidad de cada pasajero, y hay algunas normas para los menores, los animales y ciertos productos.
Los documentos de identidad
Cada pasajero, adulto o menor, debe poder acreditar su identidad al embarcar, tanto en avión como en barco. Se aceptan el documento nacional de identidad, el pasaporte, el permiso de residencia o el permiso de conducir si se te reconoce en la foto. El libro de familia no basta. En el caso de un niño de menos de 13 años que viaja con un adulto, la compañía aérea no comprueba que el documento coincida con el billete.
Los ciudadanos de la Unión Europea y del espacio Schengen pueden viajar con su documento nacional de identidad. Si vienes de un país de fuera de la Unión, lleva encima el pasaporte y, en su caso, el visado o el permiso de residencia con el que entraste en Francia.
Menores que viajan solos
La autorización de salida del territorio sirve para salir de Francia: no está prevista para un trayecto entre el continente y Córcega. Son las compañías las que fijan sus normas. En Air Corsica, el servicio de acompañamiento es obligatorio para un niño de 4 a 11 años que viaja solo en un vuelo nacional; de 12 a 17 años, es opcional y de pago. Infórmate en tu compañía antes de reservar.
Viajar con un animal
Un perro o un gato que llega de otro país de la Unión necesita un microchip (o un tatuaje anterior al 3 de julio de 2011), un pasaporte europeo y una vacuna antirrábica en vigor, puesta a partir de las 12 semanas de edad y al menos 21 días antes de la salida. Desde el continente francés, en general basta con la cartilla sanitaria o el pasaporte, pero cada compañía tiene sus normas de transporte: consulta nuestra guía del ferry a Córcega.
Tabaco y alcohol
Entre dos países de la Unión, un viajero puede transportar productos para su consumo personal. Por encima de ciertos umbrales, la aduana puede considerar que se trata de un uso comercial: 800 cigarrillos, 400 puritos, 200 puros o 1 kg de tabaco; 10 litros de bebidas espirituosas, 20 litros de vinos generosos, 90 litros de vino (de ellos, 60 litros de espumoso como máximo) y 110 litros de cerveza.
El tabaco que se vende en Córcega tiene una fiscalidad especial. Para llevarte tabaco de la isla al continente, la norma sigue siendo la del consumo personal, pero infórmate en la aduana antes de llevarte varios cartones: consulta douane.gouv.fr.
La tasa sobre los pasajeros marítimos
Si visitas en barco un espacio natural protegido, como las islas Lavezzi o la reserva de Scandola, es posible que tu billete incluya una tasa sobre el transporte marítimo de pasajeros. La recauda la aduana y financia la protección de estos espacios. En 2026 equivale al 6,542 % del precio sin impuestos de un trayecto de ida, con un máximo de 1,96 € por pasajero. La lista de lugares afectados la fija la normativa: infórmate en la aduana.
La aduana, guardiana del patrimonio corso
Los servicios de aduanas también contribuyen a proteger la isla:
- controlan las especies protegidas de fauna y flora: sacar de la Unión un animal, una planta o un objeto procedente de una especie protegida por el Convenio de Washington (CITES) exige documentos específicos;
- controlan la salida de bienes culturales: exportar un objeto de arte, de colección o una antigüedad requiere una autorización del Ministerio de Cultura francés y, fuera de la Unión, una licencia europea.



