El golfo de Girolata se abre entre Porto y la reserva de Scandola, al pie de acantilados rojos cubiertos de maquis. Al fondo hay una aldea de unas pocas casas, una playa de cantos rodados y un fortín genovés, sin ninguna carretera: se llega a pie o en barco. El golfo forma parte del bien inscrito en el patrimonio mundial de la UNESCO en 1983.
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Qué verás
El fortín domina la bahía desde su promontorio. Lo construyeron los genoveses en 1551-1552 y se amplió con una segunda torre entre 1590 y 1604; es monumento histórico desde 2013 y pertenece al Conservatoire du littoral. Está en restauración y por ahora no se puede visitar. En este golfo fue capturado el corsario Dragut en 1540, según la Agence du tourisme de la Corse y la oficina de turismo.
Alrededor de la aldea, el cabo Seninu se eleva hasta unos 600 m sobre el mar. Desde el sendero se domina el golfo y las aguas oscuras de Scandola.
Por qué ir
Sobre todo, por la llegada a pie. Tras hora y media de bajada por el maquis, descubres la aldea sin coches, la playa y el fortín. En barco, la escala es corta y en verano la aldea suele estar abarrotada a mediodía; a pie, si sales temprano, te da tiempo a bañarte antes de que lleguen las excursiones. Mayo, junio y septiembre son los mejores meses: el calor en el sendero sigue siendo soportable.